Nuestro Pan Diario
El corazón del asunto
Monday, September 21, 2026En un viaje de estudio a Moscú, decidí tomar el metro para ir a almorzar. De pie en el vagón, comencé a silbar porque, simplemente, me sentía bien después de una mañana agradable enseñando y el día estaba hermoso. Los pasajeros me miraron como si estuviera loco. Al regresar a la escuela, le conté a una de las empleadas de la oficina que las personas estaban tan desanimadas que se sorprendieron al verme silbar. Ella me informó amablemente: «Sí, sus vidas son muy duras, pero no por eso lo miraron, sino porque aquí es de mala educación silbar en público».